divendres, 24 de febrer de 2017

Relats per a pensar i entendre més: El analfabeto y la bola de billar!


El analfabeto y la bola de billar

Le marea mirar tantos colores, puntos, líneas cruzándose.
- ¡Venga, hombre! ¿Cómo no vas a saber eso?
Ni siquiera comprende la pregunta que le ha hecho el capitán. De pie frente al mapa y de espaldas a la clase, se siente muy desgraciado, sólo tiene ganas de llorar. No sabe por qué no llora. Nota detrás de él el pequeño rumor que produce la presencia de sus compañeros. Se apoya con la mano derecha en el borde de uno de los bancos donde están sentados los soldados. El quisiera saberlo, quisiera contestar a la pregunta del capitán, incluso le parece haber oído algo alguna vez, no sabe dónde, que tenía relación con esto.
- ¡Pero levanta la cabeza, hombre! ¡Saca ese pecho!
La voz del capitán es enérgica, con una falsa amabilidad. Sebastián tiene miedo de oírla, sólo de oírla.
Otra vez delante de sus ojos aquellos signos raros, las líneas, los colores. Sebastián deja la mirada en una masa verde claro, la pasea por ella deteniéndose en puntos negros, en líneas, en signos que no entiende. Ni una idea, ni una explicación de lo que ve nacer en su cerebro. Sólo ve la superficie pintada de un cartón. Se rasca la cabeza y traga saliva. Se le está haciendo insoportable la situación, acabará llorando como el día anterior en medio de las risas de sus compañeros. No comprende nada, sólo tiene la seguridad de que está haciendo algo mal, de que está mereciéndose un castigo, el desprecio del capitán, la risa de los otros soldados, la compasión final que le hará feliz y desgraciado a la vez.
- ¡Pero vamos a ver, Sebastián! ¿Dónde has pasado los ventiún años que tienes?
Sebastián le mira, desorbitados los ojos quizá de miedo. Recuerda su infancia, los gritos de su abuela cuando hacía algo mal. Un rostro oscuro, con pómulos como colinas de tierra endurecida, aradas. Tiene delante, otra vez, aquella nariz grande, llena de poros abiertos y negros, y aquella mano hecha sólo de huesos que avanza -otra vez- hasta chocar contra su cara: "¡No vuelvas a casa hasta que encuentres la cabra...!". Sebastián llora.
- En mi pueblo.
- Y, ¿qué hacías? ¿Qué hacías en tu pueblo? ¡Pero no llores, hombre!
Detrás de Sebastián nace la risa.
- ¡Silencio! - grita el capitán.
- Nada - dice él.
El capitán se levanta y desciende de la tarima. Las miradas de todos los soldados le acompañan hasta donde está Sebastián. Por la ventana se ve el mar, la alta silueta de una grúa del puerto. Un barco pasa. Con la mano en el hombro del soldado, el capitán le mira primero a los ojos, se agacha para observarle desde otro punto y, por fin, le examina luego de perfil, desde un lado, desde el otro. Lo hace todo con una mímica exagerada, manejando al recluta como si fuera un objeto que hubiera despertado su curiosidad. Toda la clase ríe. Sebastián llora.
- Miradle, como una damisela. Otra vez llorando - dice el capitán levantándole la barbilla con la mano. Sebastián tiene una mirada grande y azul, una bondad sin límites bajo la única ceja. La risa de los soldados va decreciendo.
- ¿Ventiún años sin hacer nada? ¡Vaya suerte!
La risa aumenta de nuevo. Sebastián continúa llorando. Sorbe ruidosamente por la nariz y hace un esfuerzo por evitar que su llanto suene demasiado.
Los campos verdes, las colinas redondas, el ruido del rebaño paciendo: los ojos claros de Sebastián ven ahora el paisaje de su pueblo, se ve a sí mismo sentado en una piedra, con el cayado entre las manos y el zurrón a los pies. Hubo muchos días enteros de este silencio sólo roto por las esquilas y los dientecillos, con su ruido pequeño y hueco, días de nubes lentas y lejanas que arrastraban sus sombras por los campos de trigo, sobre los árboles y las colinas. Sus ojos llegaban al horizonte, y allí se quedaban, quietos, agrandándose según se iba haciendo más escasa la luz. Ahora, el soldado Sebastián está mirando un mapa y llora. 
- ¡Silencio! - grita el capitán.
Los soldados cortan la risa.
- Tú no sabes leer, claro.
- No.
- ¿Y comer?
Explota la risa de nuevo.
- ¡Silencio! ¡Venga, a callarse! Mira, Sebastián, el Ejército te va a hacer un hombre. Vas a aprender a leer. En tu pueblo no había escuela, claro.
Sebastián le mira fijamente sin dejar de llorar. Tampoco comprende. No sabe bien lo que es saber leer. Pero está convencido de que a él le ocurre algo terrible, algo muy malo, quizá una enfermedad de la que debería curarse. Ignora qué es, se va sintiendo cada vez más desgraciado, más solo, en aquella aula pequeña con dos ventanas por las que se ve el mar, entre sus compañeros, que siempre, desde que llegaron al cuartel, se han reído de cómo hace la instrucción, de su forma de hablar, de cualquier acto suyo. Sebastián ve la mirada del capitán cerca de su cara.
- No - dice Sebastián conteniendo el llanto.
- Bueno, bueno. Vamos a ver, Sebastián - el capitán estira su cuerpo pequeño-. Fíjate en lo que te pregunto: ¿qué hacías en tu pueblo? ¿Trabajabas en el campo, cuidabas el ganado, trabajabas en un taller o... qué coño hacías, si puede saberse?
Otra vez la risa de los soldados, la risa exacta que el capitán ordena con ciertas palabras, con ciertos chistes vulgares, hasta que él mismo la corta con la palabra que ya casi es una orden militar: "¡Silencio!" Queda sólo, entonces el sollozo de Sebastián, el ruido de la grúa, que ahora está funcionando, un cacareo de gallinas en el patio del cuartel, el motor de un coche que pasa o la voz del capitán volviendo a preguntar en un crescendo que llega a grito al decir su nombre:
- ¡Dímelo ya, Sebastiáaaaan!
- Trabajaba el campo con padre y antes, pues, al pastoreo.
El capitán enciende un cigarrillo y vuelve a su sitio detrás de la mesa. Algunos sodados, cansados de la clase teórica, le miran tratando de descubrir en él un gesto que les autorice a fumar también. El capitán echa una bocanada redondeando los labios. El humo asciende despacio, forma figuras extrañas hasta diluirse con una corriente de aire que se lo lleva hacia la ventana. El sol entra ahora por ella e ilumina las cabezas con la misma cantidad de pelo, los monos caqui, los bancos todos iguales.
- Vamos a ver, Sebastián - dice el capitán -. Vamos a ver si ahora me lo dices de una pijotera vez. No vayas a echarte a llorar, ¡eh! Tranquilízate, que ya tienes ventiún años. Vamos a ver, ¿dónde has nacido tú?
- En Barrosa.
No llora ya.
- Eso, ¿por dónde cae? Por Badajoz o por ahí, ¿no?
El capitán le mira pendiente de sus palabras, estirando de ellas con su expresión y su actitud.
- ¡La tierra de los alcornoques! - dice un soldado.
Las carcajadas estallan libremente. El capitán ordena silencio dos veces, y al fin su orden, aunque a regañadientes, es cumplida. Esta vez está enfadado de verdad, alguno puede perder el poco pelo que tiene. O pasarse unos días en el calabozo, sin colchoneta, con pulgas, con el olor denso del retrete atrancado.
- ¿Quién ha sido? - su voz es dura.
Nadie contesta. Sebastián mira a sus compañeros en silencio, asustado, tras su mesa.
- Sargento - dice. El sargento, que se ha mantenido hasta ahora de pie junto a la mesa, avanza hacia él-. A las dos primeras filas...
- ¡He sido yo, mi capitán! - dice un soldado pequeño levantándose.
- Que le corten el pelo ahora mismo, sargento - ordena.
Mientras el sargento envía al mismo soldado a buscar al barbero, el capitán continúa la teórica.
- ¡Sebastián, Sebastián, Sebastián de mi vida, dime cómo se llama tu patria de una vez!
Sebastián ha cerrado varias veces los ojos, asustándose progresivamente con los gritos crecientes del capitán.
- No sé.
- ¡Pero, hombre!- se incorpora un poco y se deja caer sobre la mesa con los brazos extendidos, en còmica actitud de desesperación-. ¡Llevamos ya media hora para que nos digas cómo se llama tu patriaaa, Sebastiáaaaaan!
"Mi patria. Mi patria. Mi patria..." Una vez - Sebastián era niño y tenía ya las manos callosas y la mirada asustadiza, desacostumbrada a los hombres, de haber sido pastor durante años, durmiendo en el campo con frecuencia, pasándose días y semanas sin hablar con nadie-, una vez, desde la piedra en que estaba vigilando el rebaño vio pasar a muchos hombres, vestidos de caqui y con fusil al hombro, moviéndose los pies todos al mismo tiempo. Cantaban una canción todos a la vez y al cantarla repetían la palabra "patria". Lo ha recordado mientras le grtaba el capitán, a vuelto a su cerebro aquella música que luego tarareó mucho tiempo mientras cuidaba el ganado.
Aparece en la puerta el barbero con su víctima.
- ¿Da su permiso, mi capitán?
- Pasa, anda, y déjale a ese la cabeza como una bola de billar.
El soldado pequeño se sienta en un banco, de espaldas a sus compañeros. Ve a Sebastián delante del mapa de Europa. El barbero, soldado también, le rodea el cuello con un trapo blanco, sucio por el borde superior.
- No me afeitarás, ¿eh?- murmura sin volver la cabeza.
- Lo que diga el capitán - le susurra el barbero. Ya sabes.
- ¡Tu patria se llama España, España, España! - grita el capitán -. Señálamela en ese mapa, ¡venga!
Sebastián no llora. Está demasiado asustado. "Me cortarán el pelo también", piensa. Mira el mapa.
- Señala con el dedo - oye la voz del capitán.
Sebastián pone el dedo sobre Sicilia. Los soldados se ríen al ver el gesto del capitán.
- ¡Frío, frío! - oye.
Aumentan las risas hasta dominar el ruido de las tijeras. El soldado pequeño, la cabeza agachada, trata de ver la escena. Sebastián no mueve el dedo. Le tiembla.
- ¡A la izquierda! - oye detrás.
Nuevas risas, cada vez más fuertes. Pero él no ve más que colores, signos, líneas, puntos. Sebastián va a llorar otra vez. Mueve un poco el dedo y lo coloca sobre Córcega.
- ¡Templado, templado! - oye-. A ver si encuentras tu pueblo en esta isla. ¡Silencio!
Más risas.
Ahora, la orden de silencio significa lo contrario. Los soldados saben que el capitán desea que se rían. El también se ríe: cierra los ojos pequeños, levanta los hombros y, con los labios apretados, deja escapar la voz y la risa entrecortadamente, para no reventar.
Sebastián llora. Hace un esfuerzo y se vuelve. Ha tomado una decisión. El soldado pequeño va notando la cabeza con menos pelo. Suena impacable la tijera. Sebastián quiere hablar, vuelto hacia el capitán, pero los sollozos le ahogan. No recuerda haber sido nunca tan desgraciado.
- No sé - dice por fin.
Su decisión es llorar, dejarse llorar. Llora vaciándose, ruidosamente, con lamentos casi infantiles. Los demás soldados, el capitán y el sargento ríen inconteniblemente hasta que el capitán, con lágrimas en los ojos, ordena silencio. Todos obedecen. Vuelve a oírse el ruido de las tijeras.
- ¡Pero, hombre, Sebastián -todavía una carcajada involuntaria le hace detenerse-. ¡Con lo bonito que es saber dónde está la patria de uno! Tranquilízate, anda.
Está de pie, frente a todos, llorando todavía. El soldado pequeño, haciendo un esfuerzo, ve la cabeza de Sebastián, con la frente estrecha y la ceja única, recortada contra el mapa de Europa, cubriendo toda España. Nota él, sobre la suya, el frío de la maquinilla que le va dejando la cabeza como una bola de billar.
Jesús López Pacheco, poeta i novelista nascut a Madrid el 1930.
Aquest conte el va escriure el 1980. 



"Tenemos el consuelo de que en los realmente geniales casi siempre las heridas cicatrizan y de ellos salen personas que, a pesar de la escuela, crean sus obras y, más tarde, ya fallecidos y envueltos en la grata aureola de la lejanía, son propuestos a otras generaciones, por sus maestros de escuela, como figuras espléndidas y nobles ejemplos. Y así se repite de escuela a escuela el espectáculo de la lucha entre la ley y el espíritu, y vemos una y otra vez al Estado y a la escuela esforzarse en herir de raíz, año tras año, a los pocos espíritus profundos y selectos que van emergiendo. Y siempre son principalmente los odiados por los maestros autoritarios, los a menudo castigados, escapados, expulsados, quienes vienen a enriquecer luego el tesoro de nuestro pueblo. Pero más de uno -¿quén sabe cuantos?- se consume en sorda porfía y se pierde."
Hermann Hesse, Lecturas para minutos.

dissabte, 22 d’octubre de 2016

Arbres que ens "parlen"...

Quan fem sortides ens agrada observar-ho tot però és cert que els arbres, sobretot els més centenaris i més, ens criden molt l'atenció car davant d'ells sempre ens fem la mateixa pregunta en contemplar els recargolaments i formes dels seus troncs, branques i arrels, ben bocabadats!
- I què no haurà vist i escoltat aquest arbre amb tants anys que fa com viu?
I a partir d'aquí ja iniciem conversa a vegades atenent a la història i els fets històrics més rellevants haguts en l'indret on ens trobem, com el dia que vam estar a Lluc (Mallorca)



  
  



o el dia del mercat de Sineu.


Altres vegades, atenent a la seva natura, ens fan parlar ("ens parlen") dels beneficis que ens aporten no tan sols per l'aliment que molts d'ells ens ofereixen amb els seus nutritius i vitamínics fruits sinó també pel coneixement de les propietats que alguns tenen en quant a la prevenció de malalties i/o curació es refereix; a Lluc, per exemple, era tan fort i saludable l'aroma dels bells, savis i vells eucaliptus, barrejat amb el de la resta de vegetació que els nostres pulmons ja ho entenien per si sols! ;) Mmmmmm! Quina delícia respirar intens i sa quan et trobes en espais naturals lliures de contaminació!!!!




També hi ha arbres que ens fan parlar de la climatologia de l'espai on som com els pins de la Cala Victòria que amb els seus, gairebé horitzontals, troncs ens feien entendre que els vents eren ben considerables, freqüents i forts per aquella zona.



Algunes vegades però, només els contemplem i escoltem, des de la quietud, els múltiples sons de la natura començant per les seves capçades plenes d'ocells! I aquests Silencis ens donen sorpreses perquè sempre s'apropen, encara que a distàncies prudents, visitants que per allí habiten i ens observen, deixant-se observar, amb calma i tranquil·litat!







Ens agrada i enriqueix molt aprendre caminant el món, tot meravellant-nos i fent salut!

  


"Se pueden extraer enseñanzas correctas incluso de los árboles y de las flores, las piedras y los ríos."
Piyadassi Thera (Sri Lanka, 1914-1998)


dilluns, 26 de setembre de 2016

Manetes artesanes i "màgiques"!

Quan hem de fer un regal, procurem elaborar-lo nosaltres car el podem personalitzar i alhora aprenem a fer més cosetes, tot desenvolupant idees, creativitat i destresses!
Aquests dies hem estat treballant amb el cuir doncs ens vam proposar fer uns bolsets per dues bones amigues mallorquines que aviat anirem a veure!

El primer que vam fer, va ser tallar les peces i decorar-les!



Amb el pirogravador afegim detalls per personalitzar cada regal.


Seguidament vam fer els forats amb la taladradora per a poder cosir i unir les peces.



I per acabar, vam usar la rebladora per poder posar les nances i uns gafets per tancar-los!





 


I aquest és el resultat d'una feina que han fet amb molta il·lusió i amb consciència del què feien i el per què car són ells els que volien regalar quelcom fet per ells i que fos útil per a les nostres amigues (mare i filla) quan les anem a visitar! Pel pare estan preparant una bonica llibreta! ;)


El que és indiscriptible és la gran satisfacció i contentura que tenien quan els van tenir acabats! Se'ls feia increïble que els trossos de cuir s'haguessin convertit en dos bonics bolsets!!
Que sana, profitosa, alliçonadora i màgica és l'artesania!!

dijous, 25 d’agost de 2016

Mamífers i vida: La família canina de casa ha augmentat! ;)


El part de la Melosa ens està fent aprendre molt sobre el comportament dels mamífers durant la criança i la lactància. Podem observar, dia a dia, l’instint, la cura, la protecció i la tendresa de la mare, així com també la protecció del pare, en Gandalf, en tots els aspectes i sentits tot permetent-nos comparar i reflexionar, també, sobre les conductes humanes, tant les sistematitzades i més normalitzades com les més lliures i autosuficients, i les conseqüències que comporten aquests diferents comportaments humans de base en les actituds, l'educació i els valors dels/de les fills/es al llarg del seu creixement i maduració personal car tot va lligat als aprenentatges que es fomenten i, sobretot, a la manera com aquests es transmeten i de quina manera afecta això en la societat d’avui en dia.


També hem pogut veure i constatar , malgrat ens hagi dolgut molt, com la pròpia natura fa una selecció natural quan la nova vida no té suficient energia per a posar ganes a viure (instint de supervivència) i deixa de respirar i viure, és a dir, mor el cos. Tot i que el part de la Melosa, per ser el primer, va anar força bé i només un cadell dels quatre li va sortir mort, en poques hores en va perdre dos més car no mamaven ni s’esforçaven en fer-ho i, a més, l’extrema calor del dia del part no va ajudar gens, ans el contrari! Positivitzar el disgust i la tristesa que comporta la mort ens ha fet parlar-ne força aquests dies, tot entenent més que aquesta forma part de la vida i sempre és present perquè tot són cicles de renovació de vida, com també passa amb les flors que mentre unes es marceixen, altres comencen a obrir-se... 


Entendre el concepte “selecció natural” ens permet entendre i profunditzar més en els conceptes “Vida/Mort” per comprendre i distingir més el fet i les causes de la mort natural i els fets i les causes de les morts provocades, sobretot per la inconsciència i la cobdícia d’algunes persones que creient-se “superiors” tenen actituds i conductes, insolidàries, agressives i destructores amb la vida dels altres éssers i amb la seva pròpia vida car no en prenen bona cura, tot malvivint i fent malviure els/les demés.


En Radagast però, i les boniques i atentes conductes de la Melosa i en Gandalf ens continuen fent gaudir, i moltíssim, d’aquesta meravellosa experiència d’ensenyament/aprenentatge sobre els mamífers i la vida en si, que estem vivint amb tanta intensitat, agradabilitat i gratitud.


La millor Mestra ha estat, és i sempre serà la mateixa Vida! ;)

dimecres, 10 d’agost de 2016

Contes literaris per a pensar i aprendre: La guerra, Josep Carner (1884-1970)


"La guerra (de La creació d'Eva i altres contes) prové del conte meravellós, amb una estructura de rondalla, palesa, per exemple, en la tècnica introducctòria ("Hi havia en un llogarret...,", "Una vegada qui sap qui...") o en les màximes populars inserides ("Qui no té seny, no té por"). També, com en les rondalles, té la seva moralitat, plasmada a través d'un tema ja clàssic en la literatura de tots els temps: l'oposició seny-simplicitat i l'avantatge d'aquesta pel que fa al descobriment de les veritats últimes de les coses. En aquest conte, el boig és l'únic que, privat de la "lògica" social per la seva manca de seny, s'adona de la veritat, de la bestiesa de la "convenció" de la guerra; cosa que els altres, en canvi, no poden veure perquè saben, prèviament, en què consisteix la cosa i no se'ls ha acudit mai de qüestionar-la."
Maria Campillo

La guerra


Hi havia en un llogarret un pobre minyó, mancat de la cosa més preciosa que ha estat donada als homes, això és, el seny. Com que, de seny, no en tenia gens, gens, no feia mal a ningú. Vivia tot sol en una pobra cabana, collia herbes, sabia oracions singulars i triava pedres. Era dòcil i senzill, i sempre queia en els paranys que li amanien els cruels graciosos del llogarret. Però, àdhuc sentint el mal que de vegades li n'esdevenia, no es formava una idea de què cosa fos la crueltat. Qui mal no fa, mal no pensa.
Una vegada qui sap qui començà de dir que s'encenia una guerra. Algú del poble que era més aciençat fins en contava el motiu. Les dones ja sabien de llurs àvies que, de tant en tant, els homes se n'han d'anar a terres llunyanes on poden morir, o d'on poden tornar amb vestits llampants guarnits de vetes i medalles. I, assegudes en rodones davant les cases, tenien plaer a fantasiejar sobre allò que mai no havien vist i mai no sabrien ben bé què cosa podia ésser.
Quan el minyó que no tenia seny passava davant d'elles, per atzar, elles, amb una bona rialla fresca de dones endreçades, treballadores i xafarderes, li deien:
- Què aniràs a la guerra, tanmateix?
Ell somreia:
"Això -pensava- deu ésser una banda on elles berenen."
Tanmateix, el pobre minyó fou tramès a la guerra. El llogarret havia de donar tres soldats, i tothom trobà que ningú millor per anar a les batalles del rei que el pobre vailet. Qui no té seny, no té por. I després ell no seria pas una pèrdua per a ningú. Mig per comoditat, mig per facècia, el trameteren a la ciutat.
Aleshores, la vida del pobre minyó fou com una mena de rondalla. Li passaren les aventures més extraordinàries. Li posaren un vestit clar i brut, a ratlletes petites: l'encabiren al tren, li parlaren en castellà; arribà en un món de cases compactes i plenes de foradets: considerà els tramvies; i quan caminava, en lloc d'anar sol i somiós com abans, ell no venia a ésser sinó el començament d'un rengle.
I l'atordiren tantes coses! -la llum blanca que els homes de ciutat tenen de nits, i dones enfaristolades, i la mar, i els vaixells, revolt amb tots els homes d'una pila de rengles. I aquests homes estaven alegres, i cantaven cançons damunt la nau que brandava. La mar també ho semblava, d'alegre, i un bell argent lluïa damunt les seves aigües tranquil·les. Un sol magnífic estavellava les fustes i els caps.
Després de dies, arribaren a una terra xafogosa on els arbres eren més grans i els fruits llampaven amb tota mena de coloraines. Hi havia homes negres i ocells blaus i roses. El cel era més blau i els balcons es curullaven de dones que saludaven amb els mocadors. La gent cridava. El mot de guerra no el deixaven anar mai i tothom estava content.
Fins que un dia van anar-hi de bo de bo, a la guerra. Caminaren força per selves meravelloses. Als àpats, gairebé no menjaven. El dormir era escàs i els peus sagnaven perquè les soles del calçat -venut per grans proveïdors milionaris- eren de cartró, esmicoladisses. Però els rius eren bells, sota les immenses cabelleres de les plantes arrapissadores que penjaven dels arbres. I la lluna s'alçava superba i plena damunt la nit plena de fantàstiques lluïsors.
I heus aquí que una vegada se sentí sobtadament renou de cavalls en el fresc silenci nocturn.
- Vénen! - cridà tothom al campament.
- Són els altres! Tothom a punt! - Hi havia un cert desordre perquè el brogit havia estat impensat.
El bon minyó es posà al seu rengle, com li manaven. Tenia, baldament fos ben tranquil·la, una certa curiositat. Allargava el coll tot el que podia.
Unes testes sobreeixiren del nivell de les lianes espesses, apuntant llurs fusells. Fou un sol instant. Però abans de la descàrrega es pogué sentir encara la veu del bon minyó, que deia:
- Ei, que aquí davant hi ha gent!
El conte de 1911 a 1939, El Garbell. Edicions 62.

Imatges trobades a Google

El "seny" i la "lògica" social i agrupada és molt diferent del seny i la lògica personal i individual. ;)

dilluns, 18 de juliol de 2016

Cuidem de l'hort però el jardí també té la seva importància!


Així com el continu aprenentatge i millora de les feines de l'hort (aspectes educatius i objectius didàctics del treball de l'hort) és important quan es pren una opció de vida més natural, ecològica i autosuficient, també ho és el treball educatiu i didàctic pel manteniment i la cura del jardí, en general i de les plantes d'interior.
Els jardins, a diferència de l'hort que està més destinat al conreu d'aliments, són espais on s'hi procura crear un ambient acollidor i embellit de color i aromes per a poder-lo gaudir, sobretot, en les estones de descans i repòs, en agradable i agraïda solitud i/o en companyia de la família i amics/gues. Atendre el jardí i prendre'n cura, per tant, és una de les nostres "missions", sobretot en aquesta època (primavera-estiu) que tot brota, floreix i desperta a la Vida! 
És en el jardí on hi tenim els fruiters i els altres arbres que ens procuren fresques ombres i oxigen, tot atraient els diferents tipus d'ocellets i d'altres aus que s'hi alimenten, hi fan nius i ens deleiten amb els seus vols i els seus variats i melòdics cants que tanta calma i gust generen. També hi venen molts d'altres visitants que es nodreixen dels fruits dels arbres i de les plantes i flors, tot alliçonant-nos cada dia en poder-los presenciar i observar mentre mengen, reposen o feinegen per viure instintivament, procurant-se tot el que els és vital. Fins i tot hi venien esquirols però fa dos estius que no en veiem car pels voltants, gran part del veinat, ha tallat molts pins dels seus jardins per la pinasa :(, tot i així no perdem l'espoir de que tornin algun dia! ;)
Originàriament, diuen els experts, els jardíns van ser dissenyats per a conrear-hi herbes amb propietats medicinals i poder així tenir-les a l'abast. Es coneix que els primers jardíns d'herbes daten del segle VIII i que eren conreats pels monjos que amb aquestes plantes tractaven enfermetats i curaven ferides. Avui en dia, el concepte que es té de jardí és més ornamental que no pas medicinal però, tot i així, i sobretot per les persones amants de la vida sana i natural, tenir la "farmaciola", és a dir, diferents herbes per a prevenir i guarir transtorns i malalties és gairebé imprescindible. Nosaltres ja en tenim una bona colla doncs, de mica en mica, i atenent a la responsabilitat, cura i constància, s'omple la pica, que diuen. Tenir herbes en el jardí és molt beneficiós no solsament pel que ens aporten en referència a les seves propietats en l'organisme quan les prenem en tisana o per condimentar els menjars, sinó també pel saber i coneixements que es van adquirint en usar-les adequadament atenent a les seves propietats i correcte ús de les mateixes. Amb els cactus passa un poc el mateix perquè molts d'ells també tenen propietats alimentàries i/o medicinals.
Les plantes més ornamentals, algunes de temporada, també ens generen satisfacció i benefici car embelleixen l'espai fent-lo més acollidor, i l'omplen de dolços i intensos aromes que gaudim, sobretot, en les vesprades d'estiu, quan acabades de regar, intensifiquen l'olor de les flors que es barreja amb l'aroma que desprén la terra mullada, aportant-nos frescor i benestar en les nostres vetllades de converses i guitarres! ;) A més, les diferents flors atrauen bells insectes volàtils i papallones de diferents tamanys i colors que ens deixen bocabadats en moltes ocasions. Moltes d'aquestes plantes les tenim distribuïdes en testos perquè hi creixen millor que en el terra directe perquè són més fràgils que els cactus o les arbustives.
El treball en el jardí, per tant, és diferent del de l'hort perquè les feines que se'n deriven no són totes iguals ni es fan de la mateixa manera moltes d'elles. L'ús de les eines per exemple, no és igual ni s'usen ben bé les mateixes per mor d'aquestes diferències en la seva cura i atenció. O el regar, doncs per l'hort usem el reg de goteig i pel jardí les mànegues i regadores.
L'altre dia, el nostre amic Lorenzo, ens va portar un boix (Buxus sempervirens) que havia trobat, de camí a casa seva, tirat al costat dels contenidors d'escombraries. El pobre s'estava assecant doncs no tenia test i les seves atapeïdes i seques arrels estaven al descobert. Vàrem tenir-lo dos dies amb les arrels humides dins d'una bossa i li vam treure tot el que se li havia assecat i mort. Finalment, el vam plantar en l'espai que vam trobar més adient perquè hi pogués viure i continuar creixent a gust.
Atendre a la Vida dels éssers vius i al seu benestar, desenvolupa la conciència d'estima i protecció de la Natura i del medi ambient tot entenent la Vital importància que aquesta té en la pròpia Vida i en la vida dels humans sobretot! (encara que, sembla ser que això, no es vulgui entendre per part d'una nombrosa part de la població que la destrueix més que protegir-la i estimar-la com es mereix) doncs s'estableix un contacte diari i directe amb la naturalesa que ens envolta perquè la cuidem, mimem, estimem i aprenem a entendre com la necessitem per tot el benestar i salut que ens aporta a tots els nivells, tot entenent i valorant, cada dia, més la Natura Verge de l'entorn i la necessitat de Preservar-la, Respectar-la i Protegir-la pel Bé de la Mare Terra i de tots/es els i les Fills/es que l'habitem!

"La alegría de contemplar y conocer es el regalo más hermoso de la Naturaleza"
Albert Einstein, Mi visión del Mundo.











Després de deixar el boix ben a gust i content, vam plantar un parell de xameles (Jasminum sambac) que vam trobar en una oferta de 2X1 sense esperar-nos-ho i la vam aprofitar car és una planta arbustiva de fulla perenne que fa una flor blanca molt semblant en forma i en aroma a la del gessamí.
El boix el vam plantar entre els tres car era més complicat però les xameles les van plantar en Pau i l'Henoch ben feliços i contents! :)






Bons aprenentatges, bona feina, bon gaudi i bella Vida de Calma, Salut, Benestar i Felicitat!
We love Unschooling & Living Life!

"El secreto no es correr detrás de las mariposas,... es cuidar el jardín para que ellas vengan hacia ti"
Mario Quintana


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...